Club de los Cuentistas

CLUB DE LOS CUENTISTAS / KONTULARIEN KLUBA

Crónica de la sesión del 8 de noviembre: "la llama"

Fecha de publicación: 

Solo 3 cuentistas para esta sesión de un día frío y desapacible

Sesión del 8-11-19 del Club de los Cuentista: el fuego

Como este viernes hizo buen tiempo -la lluvia y el frío en Noviembre lo es-, el agua nos apagó el tema del día, que es el fuego.

Es un decir, porque ahí estaban los cuentistas para avivarlo.

Comenzó ANABEL R., quien nos trajo a la escritora Ana María Matute evocando su infancia: esa niña enfermita a la que sus padres llevaban a un pueblo de la Rioja. Allí, en un horno, dos jóvenes, casi niñas, y dos mujeres mayores se reunían para hacer pan y con las sobras hacían tortas, hombrecillos, etc., que regalaban a los niños. Así, antes de que el pueblo fuera inundado. Ya sabéis, la política de los planes de desarrollo y pantanos del dictador.

MIGUEL nos relató un cuento de su propia hornada que nos retrotrayó hasta la prehistoria. Ramonín era un niño que vivía en lo que hoy es Asturias y los Picos de Europa. Fue el descubridor del fuego. Ese acto requirió muchos avatares y contingencias contadas con mucho detalle.

ANABEL MURO refirió, en un intento muy loable, la reconstrucción de los motivos por los que a Tomás de Torquemada, procurador general de la Inquisición, le gustaba torturar en la parrilla a los acusados de herejía. El dominico se apuntó muchos puntos para ir al infierno, lugar de eterno fuego y chisporroteo de carnes quemadas.

Y como la sesión se quedaba corta, hubo que aplicar el fuelle a las brasas para que las llamas de los cuentos siguieran calentándonos.

Volvió ANABEL R. a contarnos, para alegría de la sonoridad del club, el testimonio de tres hermanos, Tam, Tim y Tom, que vivían en el fondo del bosque en armonía, hasta que un cuervo cizañó su bien llevarse.

MIGUEL leyó un relato del Taller de escritura de Getxo. Aunque no viniera a cuento con el fuego, tampoco con las llamas, se agradeció su veta de escritor. Nos contó el suceso de Jaime, un hombre sordomudo que, tras sufrir acoso en su infancia, se cobra su venganza siendo adulto.

Y retornó ANABEL MURO con una historia sobre el inicio de los cuentos y la fantasía oral, sobre fake news. Un Neardental endeble, que no caza pieza alguna, tiene que inventarse una historia de caza imposible para no quedar mal ante la tribu.

Y, para finalizar, ANABEL MURO cerró la sesión con Mar de fueguitos de Eduardo Galeano. Un clásico.

Para el mes que viene, el dado lanzado por un hombre alto y con gafas sacó un bocadillo, pero ¡cuidado!, no de esos que sentencia la costumbre que se les puede hincar el diente, sino esa nube que flota encima de las cabezas de los personajes en las viñetas de los tebeos.

Que las buenas prisas os acompañen hasta Diciembre.

La crónica de hoy ha sido escrita por TXEFE.

Las fotos, el montaje fotográfico y el vídeo son de TXEMA.